Noticias del museo del baile flamenco
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Febrero 25, 2007
Visitantes Nacionales
También sorprenden las instalaciones del Museo en nuestro país, son muchos los visitantes nacionales que incluyen la visita a nuestro Museo en su agenda cultural, e incluso, como es el caso de estos asturianos, toman clases de contacto con el baile flamenco, actividad por otra parte muy solicitada por el ambiente distendido y divertido de las clases, donde se enseña a conocer el ritmo flamenco y hacer breves ejercicios técnicos y artísticos del baile flamenco. Nos posaron junto al ascensor que dan paso a nuestro Museo de esta guisa.
Febrero 24, 2007
Visitantes Internacionales
Cada vez más el Museo del baile flamenco se conoce fuera de nuestras fronteras. La promoción internacional y la inclusión en las guías turísticas internacionales hacen que nos posicionemos y seamos incluidos como referencia cultural en la agenda de actividades de los muchos visitantes que vienen a nuestra ciudad, donde el Flamenco es el alma cultural.
Las imágenes nos muestran a 2 ciudadanas holandesas a las que les hicimos unas fotos de recuerdo en el Museo y 4 americanas que además tomaron clases intensivas de baile en nuestra Escuela de Flamenco.
Presentación del libro JONDO, de Juan Diego Martín
En su afán de que el flamenco sea más conocido, el pasado día 23 de febrero, en el patio del Museo del Baile Flamenco, se presentó este libro, editado por Barataria y que contó con la presencia de su autor, Juan Diego Martín, joven sevillano descendiente de una familia dedicada al flamenco y a la pintura; comienza a aficionarse al cante a través de la guitarra y de artistas como Pastora, Mairena, Fernanda, Terremoto o Menese.
Licenciado en filosofía, ha trabajado en la Bienal de Flamenco de Sevilla como coordinador de exposiciones y publicaciones. También ha colaborado en la realización de dos documentales flamencos en los museos de arte contemporáneo Vostell y MEIAC, de Extremadura.
El comenta que el flamenco, y mucho más aún el cante jondo, parece moverse en un mundo oscuro, cargado de sobreentendidos accesible sólo para un reducido círculo de iniciados. Palabras como «duende», «rajo» o la misma «jondo» tienen un cierto regusto mágico, casi de aquelarre. Y algo de eso tiene el flamenco.
Si hay una música profana, hasta en sus manifestaciones más cercanas a la liturgia cristiana, ésa música es el flamenco. Si hay una música en la que el hombre es centro, ésa música es el flamenco. El cantaor, el bailaor, la guitarra, nos cuentan siempre una historia,una historia que nunca aparecerá en los libros de Historia, en la que las penas o alegrías, la pasión, la rabia, el amor, se viven; no se interpretan.
Su dudosa cuna, las influencias territoriales y humanas, los creadores (antiguos o actuales) que a lo largo de los años han dejado su legado musical o literario.
Qué son, dónde, cómo y quiénes cantan o cantaron cada uno de los palos tradicionales: soleá, seguiriya, bulería, toná, tango... La historia del baile y sus intérpretes, y los grandes creadores de la guitarra flamenca.
También se intenta dar una visión de la iconografía del flamenco, de lo flamenco. Tanto la de los grandes pintores y fotógrafos, como esa otra teñida de romanticismo de los viejos cuadros y estampas del siglo XIX.


